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  • El clásico espacio verde tiene nueva iluminación LED, mobiliario urbano y una bella parquización.

Culminó  la revalorización del Paseo Marqués de Sobremonte y Ramón Mestre inauguró este lunes las obras realizadas por la Municipalidad de Córdoba. Las acciones empezaron con la renovación del solado de las veredas ubicadas en 27 de Abril, Caseros, Arturo M. Bas y en el sector que conecta a Caseros con 27 de Abril, en forma paralela al Palacio 6 de Julio. La inversión se aproximó a los cinco millones de pesos.

Y a la renovación del piso se le sumó la reconversión a LED de 36 farolas coloniales que resaltan con luz los rincones que disfrutan a diario cientos de vecinos que trotan en la plaza o se juntan a charlar y tomar mate. También se colocaron 6 nuevas farolas perimetrales y 2 tableros de comando, junto a la renovación del tendido eléctrico. Además se trabajo en el reacondicionamiento de la fuente, donde un flamante circuito hidráulico garantiza el funcionamiento de los chorros de agua. Un espectáculo que muchas veces termina en una selfie con la fuente de fondo.

“Este espacio fue testigo del crecimiento de la ciudad, se construyó en 1786 y se lo llamaba La Alameda. Desde entonces se fue renovando y cambiando hasta llegar a ser lo que es hoy. Córdoba es dinámica y esta plaza, que es la más linda de Córdoba, expresa esos cambios permanentes”, dijo el intendente Ramón Mestre cuando inauguró los trabajos.

En el Paseo Sobremonte se colocaron también nuevos bancos de madera, respetando la estética original. Y como los árboles son esenciales en la postal del paseo, doce plátanos fueron transplantados, retirando el solado entre ellos. La belleza del jardín central y los cuatro de las esquinas, fue resaltado con una nueva parquización.

Las rejas labradas que delimitan los pasillos internos del paseo fueron revalorizadas y para favorecer la limpieza del lugar se colocaron cestos de mayor tamaño en diferentes puntos del lugar. Se colocaron 3.200 metros cuadrados de nuevo solado y 1.300 metros de cordones de hormigón. Fue colocado el busto del Marqués de Sobremonte en el pedestal que se halla en el coqueto cantero de Caseros y Arturo M. Bas y se hizo lo propio con el busto de Figueroa Alcorta confeccionado con un elegante y níveo mármol, localizado en el pedestal de Caseros a la altura del Palacio de Justicia.

“Cuidemos este espacio… no permitamos que lo vandalicen, que les hagan pintadas, que rompan las plantas. Es de todos este Paseo… de todos y lo que tenemos que hacer es cuidarlo”, pidió Mestre frente a los vecinos que se acercaron al lugar.

Un dato histórico se referencia en el sector donde se hallan la estatua y el pedestal que contiene las placas recordatorias del primer abastecimiento de agua corriente de la ciudad en 1792. Esa estatua representa la “Astronomía en Reposo”. Además fue recuperado el admirable Escudo de Córdoba que se observa a los pies de esa escultura.

Obras de arte

Los trabajos de puesta en valor también renovaron el brillo de las esculturas que adornan el Paseo Sobremonte. Sobre calle Caseros, mirando el ingreso al Palacio de Justicia, se colocó un nuevo busto de Figueroa Alcorta. A la par, se restauraron las cuatro esculturas de diosas griegas, representación de las estaciones del año, aunque en la década del setenta desapareció la representación del “Otoño”.

El jardín central cuenta con un monolito histórico con cuatro placas talladas en mármol, una por cada lado. Este monolito sirve de pedestal a una escultura: “Cupido en reposo”. Sobre la línea de tierra encontramos un Escudo Municipal de hormigón lavado.

Historia

El paseo fue proyectado originalmente por el entonces Virrey de Sobremonte y originalmente se iba a llamar “Paseo de las Alamedas”. En 1791 se efectuó allí la primera conexión de agua corriente con circuito y ramal independiente. Un año después se lo declaró “Paseo Público” y contaba con un espejo de agua. En 1806, los vecinos circulaban en botes en el centro del lago que poseía en aquel entonces. La traza actual fue concebida por el arquitecto Carlos David, en 1957, momento en el cual se usó el lecho para ejecutar un solado central con la fuente rodeada por jardines y cuatro ingresos por escaleras. Si querés saber más, podés descargar el libro “Los Paseos de la Cañada“.

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