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  • Es importante que tomes precauciones para disminuir los riesgos de sufrir un golpe de calor.

En días con altas temperaturas es importante mantenerse alerta con respecto a la exposición al sol, el calor y sus riesgos. En todo momento del día, tanto en la vida cotidiana, como al momento de realizar deportes, el calor puede ser riesgoso si no se toman medidas preventivas.

El golpe de calor es un trastorno ocasionado por el aumento de la temperatura del cuerpo por una exposición prolongada al sol (insolación clásica) o por hacer ejercicios en ambientes calurosos o con poca ventilación, al punto que se registra en la persona la pérdida de agua y sales esenciales para el buen funcionamiento del organismo.

En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura por los mecanismos habituales como la sudoración, por lo que se produce un aumento de la temperatura corporal.

¿Cómo prevenirlo?

  • No exponerse al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas.
  • Beber mucho líquido, preferentemente agua.
  • En el caso de los bebés, amamantar con mayor frecuencia. Si tienen más de  seis meses ofrecerles agua fresca y segura  sin espera que la pidan.
  • Se recomienda ingerir frutas y verduras y evitar comidas calóricas y en exceso.
  • Siempre es aconsejable usar ropa clara y holgada.

Además, es fundamental que mantengas los espacios bien ventilados cuando la temperatura ambiente sea elevada, también es recomendable el uso de ropa clara, holgada, especialmente de algodón y cubrir la cabeza con gorros o sombreros.

¿Cuáles son los síntomas de alerta?

Sed intensa y sequedad en la boca, temperatura mayor a 39º C (medida en la axila), sudoración excesiva, sensación de calor sofocante, piel seca, agotamiento, cansancio o debilidad, mareos o desmayo, vértigo, calambres musculares, agitación, dolores de estómago, falta de apetito, náuseas o vómitos, dolores de cabeza (sensación de latido), estado de confusión, desorientación, delirio o incluso coma o convulsiones.

Cómo actuar ante los síntomas

Es importante que actúes rápidamente. En primer lugar se debe intentar bajar rápidamente la temperatura del cuerpo usando hielo o con un baño en agua helada. Además, es importante tomar agua fresca (o incluso agua con una cucharadita de sal), trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado, no administrar medicamentos antifebriles, no friccionar la piel con alcohol.

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